Magda Cubel | Cuando las necesidades emocionales en la infancia no son cubiertas
Poder darles a nuestros hijos un espacio de seguridad en el hogar es la base de que puedan ser adultos seguros y estables, con una buena imagen sobre ellos mismos.
Estrategias, necesidades emocionales, carencias afectivas, infancia, apego, seguridad, abandono
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Cuando las necesidades emocionales en la infancia no son cubiertas

No todos los padres son capaces de poder atender  las necesidades emocionales de sus hijos en la infancia.

Tristemente estamos en una sociedad que favorece que los padres den demasiadas cosas materiales a sus hijos, con muy poco esfuerzo, sin embargo, a veces lo único que necesitan realmente los niños es que sus padres puedan leer y satisfacer sus necesidades emocionales. A veces solo necesitan nuestra atención, presencia, conexión y amparo. En definitiva, necesitan sentirse seguros.

Si estas necesidades no son cubiertas van a crecer como adolescentes y adultos con carencias emocionales, que trataran de cubrir de cualquier forma y a cualquier precio. De esa manera pueden establecer relaciones de pareja dependientes, dietas restrictivas, abuso de sustancias…

Así nos encontramos, en la consulta, con adultos que se aferran a parejas que no les ayudan a crecer pero que si las dejan se “mueren”, otras que se convencen de que no necesitan a nadie para compartir su vida pq de esa manera se protegen para no volver a sentirse desatendidos y/o abandonados. Otros se sienten tremendamente inseguros pq nadie les dijo lo “capaces” que eran de poder hacer las cosas. Otros se comportan como niños pequeños asustados ante el comportamiento de un jefe, dejándose avasallar y no siendo capaz de decir “basta”.

En definitiva nos encontramos con adultos que necesitan sentirse queridos y protegidos y que utilizan en la edad adulta aquellas estrategias que les ayudaron a sobrevivir a esas carencias, en su infancia, pero que tristemente en el momento actual más que ayudarlos interfieren y les hace sentirse “estúpidos”, “torpes”, “incapaces”, con lo que agravan su malestar, minimizan la creencia en sí mismos y dificultan la sensación de sentirse satisfechos con ellos mismos.

Magdalena Cubel Alarcón

Psicóloga Clínica Valencia (Benimaclet)

 

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