Magda Cubel | Ser buenos padres
Educar es una tarea difícil en la actualidad. Establecer un apego seguro implica poder ver, escuchar y sentir lo que nuestros hijos nos comunican y lo que no. Hay que poder ponerse en su lugar para ayudarles a gestionar sus emociones
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Ser “buenos padres”

Uno de los grandes problemas que tenemos los padres de hoy es el tiempo. Ese tiempo que no tenemos y que nos dificulta poder criar a nuestros hijos atendiendo sus necesidades sin tener que mirar el reloj. Si hay una diferencia importante entre la crianza que yo he hecho y la que hizo mi madre es que ella no tenia prisa para que yo hiciera las cosas, no miraba el reloj y yo nunca sentí presión.

Pero los padres de hoy nos sentimos muy presionados y a veces esto hace que tengamos que ponernos más autoritarios de lo que nos gustaría y que presionemos a nuestros hijos sin mirarlos ni escucharlos, apenas. Y esto no facilita que ellos se sientan seguros con nosotros ni que aprendan a desahogarse con nosotros.

Está muy de moda juzgar a los padres, pero cada uno hace lo que puede en función de los aprendizajes que recibió. Es cierto que ser padre no es fácil y siempre se puede aprender a mejorar aquello que no funciona en la relación con nuestros hijos.

Los “buenos padres” son aquellos que tienen competencias, pero no saben que las tienen. Son aquellos que prestan atención a lo que hacen sus hijos, tienen curiosidad por todo lo que hacen, y sacan el tiempo para poderlos mirar, ver y escuchar.

Además, estos padres tienen una buena empatía, pueden mirar y entender al niño desde su punto de vista,  se ponen en su lugar y pueden ponerle palabras a lo que siente su hijo, sin que necesariamente tengan que transigir con lo que quiera en ese momento.

Y también son padres capaces de reconocer delante de sus hijos que no están bien, que quizá hayan pagado con ellos su frustración y pueden pedir perdón y reparar el daño causado.

Si no miramos y entendemos al niño no podremos saber lo que le pasa, no podremos saber lo que siente, no podremos poner nombre a sus emociones y no podremos ayudarle a gestionarlas.De este modo, nuestros hijos no crecerán con la seguridad suficiente para buscar nuestro apoyo cuando lo necesiten, ni confiarán en nosotros cuando se sientan en peligro.

En el siguiente enlace podéis escuchar algunas reflexiones relacionadas con ser “buenos padres”

 

https://www.youtube.com/watch?time_continue=29&v=K6Wek29IuHg

Magda Cubel Alarcón

Psicóloga Clinica Valencia Benimaclet

@magdacubel.es

Centropsicologicomca

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