Magda Cubel | Trastorno por atracón
El trastorno por atracón es uno de los trastornos dentro de los trastornos de la conducta alimentaria, que se caracteriza por no parar de comer, no compensando después ni con vomitos ni con laxantes. Genera mucho malestar emocional y tiene que ver con asociar las emociones con la comida.
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Trastorno por atracón

Como Gema García Marco comenta en La Razón, el 2 % de la población sufre trastorno por atracón, y quien lo padece siente un factor de vergüenza importante.

Todos tenemos una relación emocional con la comida; desde que nacemos el pecho de la madre reconforta al máximo y a partir de ahí establecemos una relación con los alimentos; para celebrar algo “comemos“, también nos “premiamos“, nos “consolamos” o “matamos el aburrimiento“… todo son emociones que gestionamos a través de la comida.

El problema surge cuando comer genera un malestar significativo; cuando los recursos de regulación emocional se van limitando exclusivamente a los alimentos, y ante cualquier emoción, ya sea agradable o desabradable, recurrimos a ellos.

Para que se considere un trastorno por atracón, la persona tiene que comer cantidades significativas de comida con sensación de pérdida de control e inadecuación, vergüenza, culpa y mucho malestar. Y todo sin comportamientos compensatorios. La personas suelen comer mas de lo que quisieran, pese a estar saciados no pueden parar y esto les genera malestar, además de sobrepeso y obesidad.

Es importante encontrar los factores que le han llevado a una relación afectiva con la comida. Qué ha aprendido en su familia con respecto a la relación con la comida. Si en mi familia se ha utilizado la comida como premio, como castigo, como manifestación de afecto o como vía de comunicación.

Hay que tener en cuenta que “las dietas no funcionan“.

A veces la comida ha sido una vía de escape en un momento determinado de su vida, pero una vez superada la situación dolorosa o estresante no han sabido desengancharse del mecanismo para regularse. Otras veces las personas están permanentemente a dieta, de manera que ni recuerdan cuando tuvieron una relación sana con la comida y llevan toda la vida buscando soluciones que no resuelven, sino que agravan la situación. Por ello hay que eliminar la idea de “dieta”. Si todo lo que se sale de la dieta son “alimentos prohibidos”, aumento mi deseo por comerlos y cuando sienta ansiedad romperé la prohibición, me descontrolada y como ya lo he fastidiado… ¡qué más dá!… y entonces continuará comiendo.

La dieta es el mantenedor del problema. La inflexibilidad con respecto a la alimentación llevará al fracaso. Los medios de comunicación nos venden la idea de que es fácil perder peso, de que con hacer… o tomar… en un pistas está todo controlado, que no hay que esforzarse… Pero nada de esto es real. Lo importante es adquirir una buena pauta alimentaria durante todo el año, no ahora porque hay que entrar en el bikini y enseñar el cuerpo.

Es importante adquirir hábitos saludables sin dietas restrictivas, pero es mas importante aprender a regular las emociones. Si el cerebro se acostumbra a asociar emociones desagradables con hambre o con necesidad de comer, no podremos parar de hacerlo. También es importante poder diferenciar el hambre físico del emocional, que aparece de forma brusca, no responde a horarios fijos, suele enfocarse a un alimento concreto con mucho azúcar, grasas, y muy procesado, y no paras de comer cuando estas saciado, sino cuando te sientes incómodamente lleno.

Poder tratar los trastornos de alimentación no es tarea fácil, la media de tratamiento es de dos a cinco años, desde que se inicia el tratamiento hasta que se da el alta definitiva. Pero lo importante es que de ellos se puede salir, y se “curan”. El primer objetivo a definir será conseguir una alimentación saludable, no perder peso. La pérdida de peso es una consecuencia del tratamiento, pero nunca el objetivo.

Como dice mi amiga Gema Garcia Marco, la autoestimas se basa en el autocuidado, y una parte de él es satisfacer las necesidades  básicas, como es la alimentación. Por ello dejar de comer no es fácil.

 

https://www.larazon.es/local/comunidad-valenciana/atracon-de-emociones-sobremesa-de-culpa-OK23290349

 

Magdalena Cubel  Alarcón

Psicologa Clínica Valencia Benimaclet

Centro Psicológico MCA

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